Tungareo, Mich.- A través de un acuerdo de colaboración y en coordinación con la casa de la cultura de Maravatío bajo la dirección del maestro Raúl Ilagor Albarrán y el director del CBTA 181, este jueves 9 de octubre todos los alumnos del plantel se concentraron en el auditorio de usos múltiples. El personal docente acomoda a los casi mil alumnos que por hoy han dejado de lado las actividades de los 40 clubes escolares, para asistir a la presentación del grupo “DANZAS Y PROYECCIONES FOLCLÓRICAS ANDRÉS VALIENTE DE PANAMÁ”.

Aquí la crónica que presenta el Ing. Ignacio Ramírez Anaya de lo sucedido en este intercambio de cultura en nuestra querida escuela en el XXX aniversario de su fundación.
Es difícil hacerse escuchar, hay mucho ruido, reina la expectación y curiosidad. En el escenario se encuentran un grupo musical afinando sus instrumentos. Grupo que fue creado el 16 de enero de 1995, y es dirigido por el Dr. Eduardo Hansell.

En un complicado inicio el presentador del grupo anuncia el baile “Diablos y espejos”. En una armoniosa y singular introducción del grupo musical, irrumpen en una espectacular arremetida el grupo de danzarines ataviados con mascaras de aspecto feroz, coloridas vestimentas de amplios vuelos y bastones multicolores, invaden la pista con ágiles y amenazantes movimientos que se convierte en una homogénea danza que representa la lucha entre el bien y el mal. Así da inicio su presentación y también así, entre exclamaciones de sorpresa y admiración, quedamos atrapados y atentos a las evoluciones de los danzarines todos los asistentes.
Le siguen las danzas “Tinajero” y “Curacha montañera” que aluden a la cosecha. Las mujeres ataviadas con su “pollera montuna”, una falda de amplio vuelo con finas rayas de colores amarillo, naranja, rojo y verde y una blusa de grandes holanes adornado con una borla al frente y detrás que hace juego con sus zapatos de baile, su cabeza ataviada con grandes y exquisitos adornos florales y los hombres con su vestimenta de “tonosieño” consistente en una camisa de color azul o rosa pantalón negro y zapatos en un contraste entre blanco/negro y tocados con su sombrero “pintao”.
En un divertido duelo de zapateado termina la danza “Espina” una excelente demostración entre dos danzarines que exhiben sus habilidades en una lucha por quedarse con la dama en discordia. Se hace presente un pícaro duelo de palabras por convencer a la damisela que finalmente no se queda con ninguno de los pretendientes, que terminan abrazados y departiendo alegremente.
Le siguen “Petita Escobar” y “Atravesao”, dos piezas musicales de fiesta que ponen de manifiesto la armonía de movimientos, las sincronizadas evoluciones y el festejo a la vida y a las tradiciones panameñas. En un inicio de cierre y como un homenaje a su País presentan la “Cumbia viva Panamá”. Se presenta uno de los momentos mágicos cuando al final de la danza son elevadas las banderas de ambos países: México y Panamá, movimiento que es recibido con uno de los muchos y estruendosos aplausos que reconocen y premian la excelsa presentación.
En un cierre de fiesta con “Tuna de calle”, los danzarines invitan y comparten su baile con los alumnos de la escuela, quienes tímidamente inician su baile, resultando una curiosa mezcla espontánea entre dos culturas. Termina la presentación con fuertes y cariñosos aplausos. El público ha quedado prendado y agradecido de la muestra del folclor panameño.
Pero la fiesta no termina, siguen las fotografías entre danzarines y estudiantes, en un histórico intercambio cultural, concluyendo el evento con la participación Lic. Antonio Cruz Núñez, Subdirector de Planeación del CBTA, quien en representación del Director del plantel Ing. Rafael Abrego Martínez agradece la presencia del grupo folclórico, y a las autoridades de la Casa de cultura de Maravatío que hicieron posible este evento.
Por: Ing. Ignacio Ramírez Anaya.

