Sahuayo, Michoacán, 7 de agosto de 2026.– Carlos Torres Piña llamó a construir una nueva etapa para Michoacán basada en la reconciliación, el diálogo y los acuerdos entre sectores, comunidades y regiones, al señalar que el segundo piso de la Cuarta Transformación requerirá superar la polarización acumulada por años de desigualdad, inseguridad y abandono.
Durante una rueda de prensa en Sahuayo, sostuvo que la siguiente etapa de transformación no puede edificarse desde la confrontación permanente, sino a partir de un gran acuerdo social que reconozca la diversidad política, económica, cultural y comunitaria del estado. “Necesitamos trascender como estado la polarización que han generado la desigualdad y la inseguridad. Michoacán necesita encontrarse nuevamente consigo mismo y entender que, aun con nuestras diferencias, tenemos que construir un destino común”, expresó.
Torres Piña señaló que el movimiento encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum tiene ahora el reto de profundizar los cambios iniciados por la Cuarta Transformación, pero advirtió que esa tarea exige incorporar las voces del campo, las pequeñas y medianas empresas, los trabajadores, los pueblos originarios, las comunidades, las organizaciones sociales y las víctimas. “El segundo piso no puede construirse sólo desde el gobierno. Necesita del concierto, del consenso y de la participación de todo el pueblo michoacano”, afirmó.
Destacó que la reconciliación no significa renunciar a principios ni borrar las diferencias, sino tener la voluntad política de entenderlas y procesarlas democráticamente. Recordó que Michoacán es un estado profundamente diverso, con regiones productivas, comunidades indígenas, autogobiernos, sectores empresariales, organizaciones sociales y realidades muy distintas, por lo que gobernarlo requiere capacidad de diálogo, sensibilidad y acuerdos duraderos.
Finalmente, Torres Piña afirmó que la seguridad, la prosperidad compartida y la justicia social deben convertirse en los grandes puntos de encuentro de la próxima etapa. “Si queremos un Michoacán en paz, tenemos que cerrar las brechas que dividen a nuestras comunidades, garantizar oportunidades para quienes trabajan y producen, y reconstruir la confianza entre sociedad e instituciones. La transformación que viene tendrá que ser más amplia, más participativa y profundamente reconciliadora”, concluyó.

